Ingredientes para 4:
Preparación:
1. Extraer la carne de la langosta, solo de la parte de la cola, y reserva el resto del cuerpo para el caldo. Recuerda separar el hígado y las huevas en caso que de las tenga.
2. Troceamos la carne y reservamos todo.
3. Derrite la mitad de la mantequilla a fuego lento y añadir los trozos del caparazón de la langosta. Freírlos hasta que algunos trocitos dorados empiecen a engancharse al fondo de la cazuela.
4. En ese punto, se añade la zanahoria, el puerro, la cebolla, el apio y el chalote, todo picado en trozos pequeños. Freímos el conjunto durante un par de minutos para luego añadir el alcohol y dejar que se evapore durante 1 minuto.
5. A continuación se añade el agua, la pasta de tomate y un pellizco de sal. Mantenemos la cocción hasta llevar todo a ebullición para entonces reducir la temperatura y dejarlo 30 minutos más hasta que se cueza.
6. Pasado este tiempo, colamos el caldo de langosta.
7. Ahora, derretimos el resto de la mantequilla y salteamos el hígado de la langosta junto con las huevas en caso de que las hubiese. Incorporamos la nata y batimos hasta que se mezclen los ingredientes.
8. Retiramos del fuego y reservamos.
9. Ponemos harina en un cuenco y añadimos un par de cucharadas de agua fría. Lo batimos y añadimos un poco de caldo hasta obtener una crema liquida.
10. Llevar el resto de caldo de langosta a ebullición y añadir la mezcla de harina. Dejar que hierva a fuego lento durante 5 minutos a la vez que lo removemos.
11. Colar la mezcla de huevas, hígado y nata sobre la cazuela. Reducir el fuego e incorporar la carne de la langosta que teníamos reservada. Dejamos cocer a fuego lento hasta que se caliente.
12. Servir y decorar con el cebollino fresco picado finamente.
